¿Conoces cuáles son los tratamientos del cistocele? En este post te contamos en qué consiste la opción conservadora, basada en Fisioterapia combinada, o no, con el uso de pesarios, así como la opción quirúrgica para corregir el prolapso de vejiga.

Cistocele: Qué tratamientos existen

El cistocele, también conocido como prolapso de vejiga o prolapso del compartimento anterior, consiste en la caída de su posición habitual de este órgano pélvico a través del canal vaginal.

Dependiendo de cuánto descienda la vejiga, hablaremos de cuatro grados de severidad del prolapso, siendo el grado I el más leve de todos, cuando la vejiga apenas ha comenzado a descender por la vagina, y el grado IV aquel en el que la vejiga sale completamente al exterior a través de la abertura vaginal.

Tratamiento del cistocele

Tratamiento conservador del cistocele con ejercicios y Fisioterapia. Imagen de Elena Kloppenburg en Unsplash

En casos de prolapso leve la primera opción de tratamiento será la Fisioterapia combinada o no con el uso de pesarios.

Tratamiento del cistocele con Fisioterapia

Tras una valoración con una fisioterapeuta especializada, se propondrá un plan de entrenamiento con ejercicios destinados a mejorar la función de sostén del suelo pélvico.

Los ejercicios para el cistocele deben mantenerse de por vida, porque el suelo pélvico es un conjunto de músculos, y al igual cualquier otro músculo de nuestro cuerpo, si dejamos de entrenarlo, se debilitará y no podrá sostener los órganos pélvicos de forma adecuada.

En nuestra escuela online puedes encontrar planes de entrenamiento para mejorar tu suelo pélvico en casos de cistocele u otro tipo de prolapso de órganos pélvicos.

Tanto nuestro curso online Método AbP (un completísimo método de reeducación abdominopélvica con ejercicios guiados paso a paso, propuesta de cambio de hábitos, Kegels, hipopresivos, ejercicios de core y mucho más) como el curso del Tronco de propiocepción (la herramienta definitiva para tonificar tu suelo pélvico y tu abdomen profundo, mejorar tu postura y recuperar la función de sostén de tu periné) están indicados en casos de prolapso, tanto leve como avanzado.

Además del seguimiento de un plan de ejercicios para el prolapso y de la modificación de hábitos potencialmente perjudiciales para el suelo pélvico que pueden hacer que el prolapso empeore, se pueden utilizar pesarios que recoloquen el cistocele y reduzcan los síntomas del mismo.

Los pesarios, dispositivos fabricados en silicona de grado médico, son una gran herramienta que, combinada con ejercicios, puede posponer la necesidad de recurrir a la cirugía o incluso evitarla.

Tratamiento quirúrgico del cistocele

Tratamiento quirúrgico del cistocele

Si se opta por el tratamiento quirúrgico del cistocele se deberá contemplar la Fisioterapia, antes y después de la cirugía. Imagen: Piron Guillaume en Unsplash.

Si el grado de prolapso es avanzado o, aunque leve, los síntomas interfieren intensamente en la calidad de vida de la mujer, una vez descartada la opción conservadora de Fisioterapia y el uso de pesarios, se puede optar por la cirugía.

La cirugía clásica se realiza vía vaginal y su objetivo es reconstruir las fascias abiertas o rotas que sostienen la vejiga. Se puede hacer con el tejido autólogo, de la propia paciente, o usando mallas. El equipo médico ha de estudiar muy bien el caso de cada paciente, si la vejiga es el único órgano descendido o si, por el contrario, la mujer presenta más de un prolapso, o si el útero está muy descendido, valorar la opción de una histerectomía.

Como explicaba la doctora Gema García Gálvez en este artículo sobre la operación de prolapso, “es recomendable llevar a cabo un buen tratamiento de Fisioterapia antes y después de la cirugía. Antes, para tomar conciencia y fortalecer la musculatura del suelo pélvico y así adquirir después de la cirugía hábitos y posturas saludables y protectoras. Después, para tratar puntos de dolor si surgieran en las cicatrices vaginales”.

Efectos secundarios de operación de cistocele

Como en cualquier otra cirugía, podría suceder que aparecieran efectos secundarios tras la misma. Estas son algunas de las posibles consecuencias tras la operación de cistocele

  • reaparición del prolapso tras la intervención.
  • mantenimiento de los síntomas tras la cirugía, si existe más de un órgano prolapsado.
  • incontinencia urinaria.
  • dolor durante las relaciones sexuales.
  • lesión en la vejiga.

Como nos explicaba la doctora Gálvez en aquella ocasión, la reaparición del cistocele tras la intervención es una situación posible “si no se cuida el sobrepeso, el estreñimiento o simplemente por la calidad de las fascias”. 

Para que tengas todas las herramientas y el conocimiento a tu alcance, a continuación nos centraremos en detallar cuáles son esos cuidados para el suelo pélvico después de una cirugía de cistocele.

Cuidados después de una cirugía de cistocele

Para mantener los buenos resultados tras la cirugía de prolapso es esencial conocer cuáles son los cuidados recomendados.

Evitar el estreñimiento es uno de los cuidados clave tras la cirugía de cistocele

Evitar el estreñimiento es uno de los cuidados clave tras la cirugía de cistocele. Imagen de Giorgo Trovato en Unsplash

La operación de prolapso no asegura que el descenso no vuelva a aparecer, de hecho, tras la cirugía es posible sufrir recidivas, es decir, una reaparición del prolapso o la generación de un descenso de otro órgano pélvico diferente si no se realizan cambios en los hábitos potencialmente perjudiciales del día a día.

El principal factor de riesgo para el suelo pélvico y para el cistocele reparado en la cirugía es el estreñimiento. Llevar a cabo una alimentación saludable, una correcta hidratación, mantenerse activa para

propiciar un buen tránsito intestinal así como conocer e incorporar una postura y respiración adecuadas en el WC serán aspectos a tener muy en cuenta.

En las cuatro semanas posteriores a la cirugía, como mínimo, nos cuidaremos de no realizar actividades domésticas ni físicas que supongan una sobrecarga de la zona.

La forma en que nos agachamos, la postura que mantenemos en el día a día (sentadas, de pie, caminando), los cambios de posición (levantarse, sentarse, tumbarse, incorporarse, etc.) también requerirán toda nuestra atención. Si eres consciente de tu tendencia a las malas posturas, te recomiendo encarecidamente empezar a visualizar el contenido de nuestro taller online Stop Prolapso. 

Dependiendo de cada caso, a partir del mes o mes y medio se pueden retomar las relaciones sexuales con penetración. No obstante, esto es una recomendación g

eneral, siempre debe ser tu médico quien te especifique los tiempos según tu caso concreto. En caso de percibir molestias durante la penetración, es importante hablarlo con tu pareja y detener por el momento las práctica coitales. El tratamiento con una fisioterapeuta especializada y la realización de automasajes en casa con ayuda de un dilatador, un masajeador o un vibrador suelen resolver las molestias en muy poco tiempo.

Según las recomendaciones de la doctora Gálvez, el ejercicio físico hipopresivo se puede retomar también en torno a las 5-6 semanas, pero para el deporte de impacto es mejor esperar como mínimo 3 meses pero siempre combinado con los ejercicios específicos para el suelo pélvico.

En este sentido, mi recomendación como fisioterapeuta especializada en suelo pélvico es no retomar el ejercicio de impacto sin antes estar seguras de que nuestro suelo pélvico y nuestra musculatura del core están preparadas para gestionar los aumentos de presión derivados de esta actividad.

Será clave por tanto, aprender a realizar y hacerlo de forma mantenida en el tiempo ejercicios de core y suelo pélvico, trabajo específico del transverso abdominal como el que realizamos sobre el tronco de propiocepción, así como valorar si fuera necesario el uso de ayudas como el cinturón pélvico. 

Y esto es todo lo que quería contarte hoy sobre el cistocele y los tratamientos disponibles para resolver sus síntomas. Si te queda alguna duda, ya sabes, ¡déjanosla en comentarios! Y te responderemos lo antes posible❤️.

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Escrito por: Laura Rojas (Fisioterapeuta En Suelo Firme)

Fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y licenciada en Periodismo por la UCM, combina su labor asistencial como fisioterapeuta pelviperineal con su labor divulgativa a través de En Suelo Firme. Su formación y experiencia en el ámbito de la comunicación se unen a una fuerte vocación de servicio y a un inagotable interés por la salud integral de la mujer, desarrollada en el ámbito de la fisioterapia obstétrica y uroginecológica, valorando y tratando los trastornos funcionales del periné, que pueden afectar a nivel urológico, coloproctológico, ginecológico y sexológico, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la mujer y el hombre en las distintas fases de su ciclo vital.

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