¿Sueles tener fuertes ganas de orinar y necesitas apresurarte para ir al servicio ¿Sientes que tu vejiga marca el ritmo de las actividades de tu vida diaria? Si llegas a un baño público y está ocupado, ¿temes no ser capaz de retener la orina y sufrir un escape? La urgencia urinaria está presente en el día a día de muchas mujeres y hombres sometiéndoles a una amenaza constante que interfiere en ellos, y convirtiéndose en una alteración que impacta de manera importante su calidad de vida. Con estos consejos sobre cómo quitar las ganas de orinar a cada rato conseguirás que tu vejiga deje de ser tu peor enemiga, ganando en autoconfianza y libertad de movimiento.

1. Entrena tu suelo pélvico

Uno de los pasos fundamentales para asegurar la continencia de esfínteres y aliviar las ganas de orinar es tener unos músculos perineales en forma. Ya te hemos contado las importantes funciones que lleva a cabo el suelo pélvico, pero para desarrollarlas correctamente necesita gozar de una buena salud. Si tu musculatura está debilitada o no tiene un tono adecuado, no ejercerá su función de sostén de forma eficaz, y no sólo eso, te estarás convirtiendo en firme candidata a sufrir una disfunción perineal como la incontinencia urinaria o fecal, o el prolapso.

Por ello, te animo a que comiences hoy mismo a entrenar tu suelo pélvico y, con ello, conseguir aumentar el tiempo de almacenamiento de orina en tu vejiga hasta que sientes ganas de orinar y una fuerte y eficaz contracción de tu musculatura perineal para combatir la urgencia urinaria, reduciendo las ganas de ir al WC y conteniendo la orina hasta llegar al servicio. Eso sí, para que sea efectivo este entrenamiento sobre cómo aguantar el pis, debe cumplir una serie de requisitos, entre ellos la correcta ejecución de los ejercicios y la constancia.

2. Conoce tu rutina miccional

Cuando un paciente acude a consulta por tener sensación de orinar a cada rato, el especialista (ya sea urólogo, fisioterapeuta de suelo pélvico, médico de familia o matrona) debe llevar a cabo una serie de preguntas para averiguar cómo es su ritmo vesical. ¿Cuánto líquido ingieres al día? ¿Cuántas veces haces pis? ¿Qué volumen de orina eliminas en cada micción? ¿Necesitas levantarte por la noche para ir al WC? ¿Hay algún momento del día en el que vayas más al servicio, por la mañana o por la tarde?

Estas son algunas cuestiones que nos proporcionan información para conocer el patrón de la vejiga del paciente. Pero, sobre todo, es de gran utilidad llevar a cabo un diario miccional. Un registro de 24 horas en el que anotar todas las micciones, sus volúmenes, la sensación de urgencia que acompaña y la presencia o no de escapes de orina.

3. Comienza un entrenamiento vesical

Además de entrenar los músculos de tu suelo pélvico, uno de los pilares fundamentales en el tratamiento fisioterápico para controlar las ganas de hacer pis a cada rato es llevar a cabo un entrenamiento vesical, es decir, unas técnicas encaminadas a aumentar el control de tu vejiga y reeducarla.

Cuando hayas completado el diario vesical y conozcas cada cuánto tiempo sueles hacer pis, en qué situaciones sientes urgencia y en qué otras no, si vas al WC por si acaso y luego no consigues orinar más que unas gotitas…, tu especialista tendrá información suficiente para pautarte una serie de acciones y aumentar el tiempo entre micciones, así como guiarte en cuáles son necesarias y cuáles no.

La micción es un proceso complejo que todos deberíamos conocer. Sabiendo cuál es el funcionamiento fisiológico de la vejiga podemos saber cuándo algo no va bien, y recurrir a las técnicas de entrenamiento vesical para combatir el problema.

4. Deja de ir al WC si no tienes ganas

¿Vas a salir de casa o del trabajo y antes pasas por el baño aunque no tengas ganas de hacer pis? Si sueles hacer esto habitualmente, acudir al WC para vaciar tu vejiga sin tener realmente ganas de orinar, estás contribuyendo a que esta víscera pélvica, cuya función es el almacenamiento de orina antes de su expulsión, tenga cada vez menos capacidad. Esto se traduce en que cada vez sentirás más ganas de hacer pipi a cada rato ya que, con poquito que se llene, como tu vejiga no está acostumbrada a distenderse para almacenar cantidades fisiológicas de orina, antes te enviará señales para que vayas a hacer pis. Por lo tanto, la máxima es no ir al baño por si acaso.

5. Identifica los irritantes de vejiga

Algunas personas notan cómo tienen ganas de ir al baño a cada rato y que estos síntomas empeoran cuando consumen ciertas sustancias. En estos casos, lo ideal es reducir o eliminar su consumo. Estos son algunos de los productos que con más frecuencia los pacientes refieren como irritantes de la vejiga: alcohol, chocolate, especias, edulcorantes como el aspartamo, bebidas carbonatadas, frutas ácidas y zumos, cebolla y vinagre. Si no tienes identificado el efecto que estas sustancias provocan en tu urgencia urinaria, te recomiendo que pruebes a eliminarlos de tu dieta durante unas semanas. Si sientes mejoría, ya tienes un truco más para mejorar la relación con tu vejiga.

6. Di adiós a la cafeína

La diosa cafeína debería estar incluida en el listado de irritantes vesicales del apartado anterior, pero debido a su potente efecto diurético (actúa sobre las células de la pared de la vejiga haciendo que ésta se llene antes), se merece un epígrafe aparte. Si bien es cierto que algunos pacientes no refieren que sus síntomas empeoren al tomar café o té, si sensación de tener que ir al baño a cada rato afecta realmente a tu día a día, merece la pena que pruebes a eliminar estas sustancias (la teína también repercute en tu vejiga), especialmente si vas a salir a la calle y no vas a tener un baño cerca.

7. Identifica los momentos de urgencia

¿Notas que las ganas de hacer pipi a cada rato aumentan con factores como el estrés, los cambios de temperatura o los viajes? ¿Es abrir un grifo para lavarte las manos o los dientes y sentir que tu vejiga ya está de nuevo mandando señales? Es esencial identificar cuáles son los momentos del día o las situaciones de tu vida en las que esos síntomas apareces y trastocan tus planes.

Muchos de esos momentos también son similares entre mujeres y hombres diagnosticados con vejiga hiperactiva, pero otros serán tan personales como cada paciente. Llegar al portal de casa, al ascensor, o justo en el momento de abrir la puerta de casa o del baño, bajar la ropa interior para sentarte en la taza del váter, el ruido o la vista del agua correr, el tiempo húmedo y/o frío, las relaciones sexuales, los viajes, por la angustia asociada a no saber cuándo podremos parar a hacer pis o el estrés.

Tómate tu tiempo para observar e identificar cuáles son, para ti, esos momentos y situaciones que desencadenan las ganas incontrolables de ir al baño. Ser consciente de ello te permitirá lidiar con la ansiedad anticipatoria, estar preparado para cuando se produzca el momento de urgencia, y afrontarlo con las técnicas adecuadas.

8. Combate el estreñimiento

No me canso de repetir el gran impacto que el estreñimiento tiene sobre el suelo pélvico.

Pero además de ser un factor que lo debilita, (tanto por el peso del almacenamiento de heces que tus músculos han de soportar, como por el esfuerzo que muchas veces se ha de realizar para evacuar) es un enemigo para tu vejiga, ya que el recto ocupado por material fecal o por gases resta espacio y aumenta la presión sobre ella.

9. Recurre a la medicación

Si nada de lo anterior funciona en el aprendizaje de cómo aguantar las ganas de orinar o tus síntomas no mejoran con ninguna de las técnicas que pruebas, habla con tu médico para que valore la necesidad de prescribir una medicación específica para el tratamiento de la vejiga hiperactiva.

Esta medicación inhibe las contracciones involuntarias del músculo detrusor de la vejiga mediante un bloqueo de los receptores para de esa forma inhibir la sensación de necesidad imperiosa de orinar. Son los llamados fármacos antimuscarínicos, los anticolinérgicos como la tolterodina, la fesoterodina o la solifenacina, y cuya efectividad ha sido demostrada en la reducción de los episodios de incontinencia diaria y nocturna.

Sin embargo, el uso de este tipo de fármacos lleva asociados efectos secundarios desagradables para el paciente, como visión borrosa, sequedad de ojos y de boca y estreñimiento. En ocasiones, estos medicamentos pueden ser de utilidad como elemento paralelo a un plan de entrenamiento vesical y de la musculatura del suelo pélvico, pero debido a los efectos secundarios que a menudo refieren los pacientes que los toman, es preciso probar antes con opciones terapéuticas de menor impacto.

10. Acude a un especialista

Por último, aunque no por ello menos importante, si crees que tu vejiga tiraniza tu vida diaria, has de acudir a un profesional que estudie tu caso y te ayude a mejorar. El síndrome de vejiga hiperactiva y la urgencia urinaria se pueden abordar desde distintos frentes. Con tratamiento fisioterápico, desde la psicología o con tratamiento farmacológico prescrito por un médico. En ocasiones, será necesario compatibilizar todas estas vías, pero en otros casos notarás mejoría sólo con entrenar tu suelo pélvico y reeducar tu dinámica vesical. ¡No pierdes nada por probarlo, así que empieza hoy mismo!

Los consejos que he compartido contigo sobre cómo quitar las ganas de orinar a cada rato demuestran ser eficaces en la mayoría de los pacientes que vemos en consulta, pero nunca deben ser tomados como sustituto de la prescripción de un profesional sanitario sobre una condición física particular.

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Escrito por: Laura Rojas

Fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y licenciada en Periodismo por la UCM, combina su labor asistencial como fisioterapeuta pelviperineal con su labor divulgativa a través de En Suelo Firme. Su formación y experiencia en el ámbito de la comunicación se unen a una fuerte vocación de servicio y a un inagotable interés por la salud integral de la mujer, desarrollada en el ámbito de la fisioterapia obstétrica y uroginecológica, valorando y tratando los trastornos funcionales del periné, que pueden afectar a nivel urológico, coloproctológico, ginecológico y sexológico, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la mujer y el hombre en las distintas fases de su ciclo vital.

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37 Comentarios

  1. Anónima viernes, 28 mayo 2021 at 4:22 - Responder

    Me siento frustrada e incómoda por qué repetidamente tengo deseos de ir a hacer pis, especialmente en la noche y además tengo q usar pantiprotectores para incontinencia urinaria por el goteo de orina

    • Nikaela viernes, 13 agosto 2021 at 1:49 - Responder

      Hola
      Yo me cai de senton hace dos años y me diagosticaron lumbargia; ahora me regreso el dolor de espalda y cadera, pero [email protected] sientonun piquetito pelvico y me dan ganas de orinar a cada rato no lofro aguanrame, a penas si llego al wc.😱no se a que se deba.

  2. Nty domingo, 14 marzo 2021 at 23:55 - Responder

    Hola buenas tardes.. Leí los comentarios.. Mi consulta es sobre que tengo la continua necesidad de orinar, pero no es siempre sino que este último tiempo me viene sucediendo más seguido. Trato de aguantar las ganas.. Pero llega un momento cuando ya es la hora de ir a dormir y no puedo xq parecería q mi vejiga va a explotar y no es así.. Voy a sanitario pero lo que logro hacer es poco ya q acababa de ir hacia minutos.. Cual es mi problema.. Si lo hay? Muchas gracias

  3. IsabelPaz viernes, 11 septiembre 2020 at 0:12 - Responder

    Maru…..Yo..no sé si es psicologico, pero antes d dormir voy al baño..llego a la cama me acomodo para dormir,,y salgo corriendo de nuevo x q temo orinarme en la cama..y así sucesivamente..asta q al fin me puedo dormir..y al despertarme me despierta la gana del pis..y x ay no me puedo levantar del hinodoro x q hago pis y después d terminar..me salen gotas y gotas q no las controlo asta q x fin dejo de tirar grandes gotas y me puedo ir a dormir..pero al intentar acostarme de nuevo .corro al baño otra ves.

    • Anne miércoles, 20 enero 2021 at 6:21 - Responder

      Me pasa lo mismo. Igualito es muy frustrante, aveces me quedo llorando toda la noche.

      • Ela lunes, 1 febrero 2021 at 6:00 - Responder

        Yo te entiendo ami me pasa lo mismo, me acuesto llorando porque no paro de hacer pipi y me levanto muy seguido en la noche.

        • Anonimo lunes, 26 abril 2021 at 18:58 - Responder

          Igual, voy toda la noche en intervalos a orinar, aquí lo más frustrante es q al sentarme y volverme a parar tengo la sensación de orinar y Zas no orino de rato , logro orinar, descanso pero de rato sigue la misma situación

  4. Tony maza martes, 11 agosto 2020 at 2:46 - Responder

    EXCELENTE este artículo y estoy pasando por ese problema no me deja dormir a ninguna hora.

    • Maria jueves, 1 julio 2021 at 18:02 - Responder

      Por favor cuál es el tratamiento o el artículo interesante no te puedes imaginar yo es cuando me acuesta no puedo hasta que al fina me duermo , me da miedo cuando llega la noche

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