Muchas mujeres empiezan a hacer ejercicios de Kegel cuando aparecen síntomas como pérdidas de orina, sensación de peso en la vagina o debilidad en el suelo pélvico.
Es el consejo más repetido por profesionales de la salud, internet y redes sociales: “Haz Kegel para fortalecer el suelo pélvico.”
Sin embargo, hay una realidad que muchas mujeres descubren con frustración: Pasan semanas o meses haciendo Kegel… y los síntomas no mejoran.
Si te identificas con esto, no necesariamente significa que estés haciendo algo mal ni que tu cuerpo no tenga solución.
En muchos casos, simplemente ocurre que los ejercicios de Kegel por sí solos no son suficientes para recuperar la función del suelo pélvico.
En este artículo vas a entender:
por qué los ejercicios de Kegel no siempre funcionan
qué errores son más frecuentes al entrenar el suelo pélvico
y qué necesita realmente tu cuerpo para mejorar síntomas como incontinencia urinaria o prolapso.
Vídeo: por qué los ejercicios de Kegel no están funcionando
Antes de seguir leyendo, aquí tienes el vídeo donde explico este tema de forma clara:
Qué es el suelo pélvico y por qué es tan importante
El suelo pélvico es un conjunto de músculos y tejidos que se encuentran en la base de la pelvis. Su función principal es sostener los órganos pélvicos: la vejiga, el útero y el recto.
Además, el suelo pélvico participa en funciones muy importantes como:
el control de la orina
el control de gases y heces
la estabilidad del tronco
la función sexual
Cuando estos músculos pierden fuerza, coordinación o capacidad de respuesta, pueden aparecer síntomas como:
incontinencia urinaria
sensación de peso vaginal
prolapso de órganos pélvicos
debilidad abdominal
molestias durante el ejercicio
Por eso, mantener un suelo pélvico funcional es clave para la salud femenina.
Qué son los ejercicios de Kegel
Los ejercicios de Kegel consisten en contraer y relajar los músculos del suelo pélvico con el objetivo de fortalecerlos.
Se popularizaron como una forma sencilla de mejorar problemas como:
pérdidas de orina
debilidad pélvica tras el embarazo
prevención del prolapso
En teoría, cuanto más entrenes estos músculos, más fuertes se vuelven.
Pero en la práctica, muchas mujeres descubren que hacer Kegel no siempre resuelve el problema.
Por qué los ejercicios de Kegel no están funcionando
Existen varias razones por las que los ejercicios de Kegel pueden no dar resultados.
1. No se están activando los músculos correctos
Muchas mujeres creen que están contrayendo el suelo pélvico, pero en realidad están activando otros músculos.
Los más comunes son:
glúteos
abdomen superficial
muslos
Cuando esto ocurre, el suelo pélvico no recibe el estímulo adecuado.
2. Falta de coordinación con la respiración
El suelo pélvico trabaja en coordinación con el diafragma.
Durante la respiración ocurre un movimiento natural:
al inhalar, el suelo pélvico desciende
al exhalar, se activa ligeramente
Si los ejercicios de Kegel se hacen sin respetar esta coordinación, pueden perder eficacia.
3. Exceso de presión abdominal
Uno de los factores más importantes —y menos conocidos— es la presión abdominal.
Cada vez que:
toses
levantas peso
haces ejercicio
te levantas del sofá
se genera presión dentro del abdomen.
Esa presión necesita distribuirse correctamente.
Si la presión se dirige constantemente hacia abajo, el suelo pélvico recibe más carga de la que puede soportar.
Esto puede mantener o empeorar síntomas como:
pérdidas de orina
sensación de presión vaginal
prolapso
El suelo pélvico no trabaja solo

El core: transverso, multífidos, diafragma y suelo pélvico
Uno de los errores más comunes es pensar que el suelo pélvico funciona de forma aislada.
En realidad, forma parte de un sistema que incluye:
el diafragma
la musculatura abdominal profunda
la respiración
la presión abdominal
Este sistema se conoce como core profundo.
Cuando todos estos elementos trabajan de forma coordinada, el cuerpo puede gestionar mejor las cargas y los esfuerzos del día a día.
Pero si esa coordinación falla, el suelo pélvico puede verse sobrecargado.
Síntomas de un suelo pélvico débil o descoordinado
Los problemas del suelo pélvico pueden manifestarse de diferentes formas.
Algunos síntomas frecuentes son:
pérdidas de orina al reír, toser o saltar
sensación de peso o presión en la vagina
sensación de bulto vaginal (prolapso)
dificultad para mantener tampones
abdomen que se abomba al hacer esfuerzos
molestias al practicar deporte
Si experimentas alguno de estos síntomas, puede ser útil revisar cómo estás entrenando tu suelo pélvico.
Qué necesita realmente el suelo pélvico para mejorar
Para recuperar la función del suelo pélvico, el enfoque debe ser más completo que simplemente hacer contracciones.
Pero antes de seguir, es crucial aclarar que, en algunos casos, estas contracciones llamadas ejercicios de Kegel están desaconsejados.
Como ya te he contado en varios posts del blog, los ejercicios de Kegel están contraindicados en caso de hipertonía del suelo pélvico que la necesidad sea fortalecer el suelo pélvico, los ejercicios de Kegel bien ejecutados y con regularidad, tendrán resultados beneficiosos pero pueden no ser suficientes. Por ello, algunos aspectos importantes, más allá de los Kegel, serían:
Coordinación muscular
El suelo pélvico debe trabajar junto con el abdomen profundo y el diafragma.
Gestión de la presión abdominal
Aprender a gestionar la presión en actividades cotidianas como:
levantar peso
hacer ejercicio
toser
levantarse
Integración en el movimiento
El entrenamiento debe aplicarse a movimientos reales, no solo a ejercicios aislados.
Progresión adecuada
Cada cuerpo necesita un proceso progresivo de recuperación.
Por qué muchas mujeres no mejoran con ejercicios sueltos
Internet está lleno de vídeos con ejercicios para el suelo pélvico.
El problema es que la mayoría se centran en movimientos aislados sin explicar cómo integrar ese trabajo en el cuerpo.
Cuando solo se hacen ejercicios sueltos:
falta progresión
falta coordinación
falta integración en el movimiento real
Por eso muchas mujeres sienten que están haciendo esfuerzo pero no ven resultados.
Conclusión
Los ejercicios de Kegel pueden ser útiles, pero no son una solución completa por sí solos.
El suelo pélvico forma parte de un sistema complejo que incluye respiración, abdomen profundo y gestión de la presión abdominal.
Cuando todo este sistema se entrena de forma coordinada, es mucho más probable mejorar síntomas como:
incontinencia urinaria
sensación de peso vaginal
debilidad del suelo pélvico
Si llevas tiempo haciendo Kegel y no notas resultados, puede que no sea falta de esfuerzo.
Puede que simplemente necesites un enfoque más completo para entrenar tu suelo pélvico.
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¡Gracias por leer hasta aquí!
Fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y licenciada en Periodismo por la UCM, combina su labor asistencial como fisioterapeuta pelviperineal con su labor divulgativa a través de En Suelo Firme. Su formación y experiencia en el ámbito de la comunicación se unen a una fuerte vocación de servicio y a un inagotable interés por la salud integral de la mujer, desarrollada en el ámbito de la fisioterapia obstétrica y uroginecológica, valorando y tratando los trastornos funcionales del periné, que pueden afectar a nivel urológico, coloproctológico, ginecológico y sexológico, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la mujer y el hombre en las distintas fases de su ciclo vital.




