Muchas mujeres llegan a consulta meses después de una histerectomía con la misma sensación: “En teoría estoy recuperada, pero mi cuerpo no se siente como antes.”
Y esa sensación es mucho más frecuente de lo que parece.
La recuperación de una histerectomía no termina cuando cicatriza la herida externa ni cuando el médico da el alta. El cuerpo necesita tiempo para reorganizarse a nivel muscular, visceral, hormonal y emocional. Por eso es habitual que aparezcan dudas semanas o incluso meses después de una histerectomía.
En este artículo te explico qué cambios son habituales, cuáles entran dentro de la normalidad y en qué casos conviene consultar.
Además, aquí te dejo un vídeo donde respondo las diez preguntas más frecuentes que mis pacientes me hacen después de una histerectomía en la consulta de suelo pélvico.
La recuperación real va más allá de la cicatriz
Muchas mujeres reciben el alta médica a las 6–8 semanas. Eso suele indicar que la cicatriz interna está cerrada y que no hay complicaciones quirúrgicas. Pero eso no significa que el cuerpo haya terminado de adaptarse.
Después de una histerectomía:
cambian las presiones internas
se reorganiza el abdomen
el suelo pélvico necesita reajustarse
el sistema digestivo puede estar más sensible
puede haber cambios hormonales (según el tipo de cirugía)
Por eso, es completamente normal que aparezcan sensaciones nuevas meses después.
Cambios habituales meses después de una histerectomía
1. Abdomen más hinchado o distinto
Una de las consultas más habituales es: “Siento el abdomen más hinchado o más débil que antes.”
Esto puede ocurrir incluso en histerectomías laparoscópicas o vaginales.
El abdomen forma parte de un sistema de presiones junto al diafragma y el suelo pélvico. Cuando se realiza una cirugía en la pelvis, ese sistema necesita tiempo para coordinarse de nuevo. Además, el intestino puede volverse más lento o sensible durante un tiempo.
Algunas sensaciones frecuentes:
hinchazón
abdomen más proyectado
gases
sensación de debilidad
dificultad para activar la musculatura profunda
Con trabajo respiratorio, activación del abdomen profundo y movimiento progresivo, estas sensaciones suelen mejorar notablemente.
2. Cambios en la sexualidad
Muchas mujeres tienen dudas sobre cómo cambiará su vida sexual.
Es importante recordar que no todas las histerectomías son iguales.
En algunas se conserva el útero parcialmente o los ovarios; en otras también se retiran los ovarios.
Si los ovarios se conservan, la adaptación hormonal suele ser más progresiva.
Si se retiran, puede aparecer menopausia quirúrgica con cambios en lubricación, deseo o sensibilidad.
Aun así:
el placer no depende del útero
se pueden tener relaciones sexuales
el cuerpo suele adaptarse con el tiempo
Puede haber al inicio:
miedo
sequedad
tensión
sensación diferente
Todo esto es trabajable y, en la mayoría de los casos, mejora. Lo importante es no resignarse, buscar la información rigurosa y la ayuda especializada para poder revertir la incomodidad y volver a disfrutar de tu sexualidad.
3. Sensaciones internas raras
Muchas mujeres describen meses después:
tirantez
presión
pinchazos
gases
sensación de “algo distinto”
En muchos casos son tejidos que están cicatrizando y adaptándose.
Si el dolor es persistente o limitante, conviene valorarlo.
4. Suelo pélvico más débil o diferente
Al retirar el útero cambian los soportes internos.
Eso no significa que vayas a tener un prolapso, pero sí que el suelo pélvico necesita readaptarse.
Puede haber:
sensación de peso
escapes
menor control
Con entrenamiento adecuado suele mejorar mucho. Pero además del entrenamiento específico del suelo pélvico y el abdomen, es necesario revisar los hábitos de vida ya que, meses después de una histerectomía, es cuando el efecto acumulativo de las malas posturas y de las presiones mal ejercidas (como los esfuerzos al defecar o al cargar peso de manera inadecuada) suele aparecer en forma de debilidad del suelo pélvico, pérdidas de orina o reaparición de prolapsos de órganos pélvicos.
5. Dudas sobre el ejercicio
Muchas mujeres no saben cuándo retomar:
gimnasio
impacto
abdominales
correr
La respuesta no es solo “esperar X semanas”.
Es importante valorar:
síntomas
control de presiones
suelo pélvico
abdomen
Volver demasiado rápido puede generar molestias. Volver bien guiada, no.
No todas las histerectomías son iguales
Es importante recordar que hay distintos tipos:
con conservación de ovarios
con extirpación de ovarios
abdominal
vaginal
laparoscópica
Cuando se retiran los ovarios puede aparecer menopausia quirúrgica y los cambios hormonales son más evidentes. Esto influye en:
mucosas
energía
deseo
tejidos
Cada cuerpo tiene un proceso distinto.
¿Cuándo consultar con fisioterapia de suelo pélvico?
Puedes hacerlo:
semanas después de la cirugía
meses después
incluso años después si hay síntomas
Puedes beneficiarte de una valoración de suelo pélvico si notas:
dolor persistente
escapes
sensación de peso
molestias en relaciones
dudas con el ejercicio
abdomen que no mejora
No hace falta esperar a que haya un problema grande. Muchas mujeres consultan meses después de una histerectomía simplemente para asegurarse de que todo evoluciona bien.
¿Quieres saber en qué punto está tu recuperación?
Si has pasado por una histerectomía y no tienes claro cómo está tu suelo pélvico o tu recuperación, he preparado un test gratuito que te orienta sobre en qué punto estás.
Conclusión
Meses después de una histerectomía es normal notar cambios. El cuerpo se está adaptando a una nueva realidad interna.
Diferente no significa peor. Con información y acompañamiento adecuado, muchas mujeres recuperan fuerza, seguridad y confianza corporal.
Te leo
Si has pasado por una histerectomía: ¿qué fue lo que más te sorprendió de tu recuperación?
Fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y licenciada en Periodismo por la UCM, combina su labor asistencial como fisioterapeuta pelviperineal con su labor divulgativa a través de En Suelo Firme. Su formación y experiencia en el ámbito de la comunicación se unen a una fuerte vocación de servicio y a un inagotable interés por la salud integral de la mujer, desarrollada en el ámbito de la fisioterapia obstétrica y uroginecológica, valorando y tratando los trastornos funcionales del periné, que pueden afectar a nivel urológico, coloproctológico, ginecológico y sexológico, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la mujer y el hombre en las distintas fases de su ciclo vital.



