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Consejos para combatir la incontinencia urinaria durante el sexo

Incontinencia urinaria durante el sexo: consejos para afrontarla con éxito

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¿Sabías que 1 de cada 3 mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo pierde orina durante el coito?

¿Y que la incontinencia urinaria de urgencia también se asocia con la incontinencia urinaria coital?

Si ya de por sí las pérdidas de orina afectan negativamente a las personas que las sufren, minando su autoestima e impactando gravemente en su calidad de vida, cuando hablamos de incontinencia urinaria durante el sexo la situación se complica aún más.

El temor a sufrir pérdidas de orina durante el coito genera vergüenza e inseguridad en la mujer, repercutiendo en su bienestar emocional y en su relación de pareja.

Además, con frecuencia ese temor a que se produzcan los escapes de orina conduce a la mujer a rechazar el encuentro sexual. Esto, lejos de ayudar a solucionar el conflicto, sólo empeora las cosas, al igual que no hablar del tema con sinceridad o utilizar excusas para evitar la actividad sexual.

En el artículo de hoy voy a hablarte de la incontinencia urinaria coital o incontinencia urinaria durante el sexo y veremos una serie de consejos para afrontarla y combatirla con éxito.

Incontinencia urinaria: fotografía de un mal muy común

La pérdida involuntaria de orina, ya sea ante esfuerzos como toser, coger peso, saltar, etc., o de manera súbita y acompañada de fuertes ganas de orinar. Eso es la incontinencia urinaria: una disfunción que puede afectar a mujeres, hombres y niños, y presentar diferentes características dependiendo de su origen.

Así, hablamos de distintos tipos de incontinencia urinaria, las más comunes: la incontinencia urinaria de esfuerzo y la incontinencia urinaria de urgencia.

La incontinencia urinaria de esfuerzo es el tipo de incontinencia más frecuente en mujeres y se trata de la pérdida involuntaria de orina producida ante un movimiento o esfuerzo físico como toser, saltar, correr, estornudar, cargar peso, reír, tener relaciones sexuales, etc.

  • Suele relacionarse con una debilidad de la musculatura del suelo pélvico, encargada de garantizar el cierre de la uretra para impedir la salida incontrolada de orina desde la vejiga al exterior.
  • Esta debilidad suele asociarse con factores de riesgo como el embarazo y el parto, la menopausia, el estreñimiento crónico, la práctica de deportes de impacto o hiperpresivos, la obesidad, el tabaquismo y la tos crónica, entre otros.

La incontinencia urinaria de urgencia es la pérdida involuntaria de orina asociada a una necesidad repentina y urgente de orinar que la persona es incapaz de posponer ni contener.

  • Suele acompañarse de un aumento en la frecuencia urinaria (número de micciones) tanto por el día como por la noche.
  • Puede estar relacionada con un síndrome de vejiga hiperactiva (la musculatura de la vejiga se contrae de forma involuntaria antes de estar llena, provocando deseo de orinar), asociado a enfermedades de origen neurológico como el Parkinson y la Esclerosis Múltiple.
  • Es la forma más frecuente de incontinencia en mayores de 75 años, sobre todo en hombres.

A veces, estas dos disfunciones pueden aparecer combinadas en distinto grado en una misma persona, es entonces cuando nos referimos a incontinencia urinaria mixta, en la que suelen convivir una hiperactividad del detrusor (músculo que forma las paredes de la vejiga) y una incompetencia esfinteriana (fallo en el cierre de la uretra por parte de las estructuras del suelo pélvico o por una pérdida de coordinación entre la vejiga y la uretra).

Independientemente del tipo, la incontinencia urinaria es, desgraciadamente, un problema muy común, lo cual no quiere decir que sea normal. En España la padecen cerca de 6 millones de personas, de las cuales 4 millones son mujeres.

Un pequeño goteo al bajar el pantalón antes de sentarnos en el WC, un chorrito al hundir la llave en la cerradura de la puerta de casa, unas gotas al estornudar o al cargar peso… son algunas de las situaciones más comentadas por los pacientes que padecen incontinencia urinaria.

Sin embargo, sufrir pérdidas de orina antes, durante o después del acto sexual, lo que se conoce como incontinencia urinaria coital, a menudo es silenciada por aquellas mujeres que la padecen, debido al sentimiento de vergüenza que sigue generando hablar de los temas sexuales dentro y fuera de las consultas de los profesionales sanitarios.

Incontinencia urinaria durante el sexo en el blog de En Suelo Firme

La incontinencia urinaria coital a menudo es silenciada por aquellas mujeres que la padecen, debido la vergüenza que sigue generando hablar de temas sexuales dentro y fuera de las consultas de los profesionales.

Incontinencia urinaria y actividad sexual

Con frecuencia, los problemas de la esfera urinaria tienen repercusión sobre la esfera sexual. Quienes padecen incontinencia urinaria encuentran dificultad para hablar del tema, que sigue considerándose tabú en pleno siglo XXI, y encuentran aún más dificultad para hacerlo si la calidad de su vida sexual se ha visto afectada.

Una de las causas más frecuentes de incontinencia urinaria es la debilidad de las estructuras que conforman el suelo pélvico, de los músculos y los tejidos conjuntivos que dan soporte a las vísceras pélvicas y se encargan de garantizar la continencia urinaria y fecal, entre otras funciones.

Cuando los músculos del suelo pélvico se encuentran débiles, la mujer es más vulnerable a sufrir pérdidas de orina, y además es muy probable que la sensibilidad durante las relaciones sexuales se vea disminuida. Por el contrario, unos músculos demasiado tensos, es decir, una hipertonía del suelo pélvico, también puede interferir en las relaciones sexuales causando dolor durante la penetración (dispareunia) o incluso imposibilidad para llevarla a cabo por la excesiva contracción de la musculatura.

Otra de las razones por las que la incontinencia urinaria puede afectar en la esfera sexual es la pérdida de seguridad en uno mismo y la disminución de la autoestima, tanto para ellos como para nosotras. A menudo, las mujeres que sufren pérdidas de orina sienten vergüenza de sus genitales, temen que estos despidan mal olor o presenten un exceso de humedad. Y es que el hecho de no sentirse segura de sí misma puede llevar a la mujer a perder el interés por el sexo, por temor a ser rechazada.

Pero, sin duda alguna, la manifestación más evidente de cómo la incontinencia urinaria puede afectar en la actividad sexual es la incontinencia coital, es decir, la pérdida involuntaria de orina que se produce antes, durante o el coito.

Según el estudio realizado por la Dra. Montserrat Espuña en el año 2009, el 29,4% de 1.292 mujeres españolas diagnosticadas de incontinencia urinaria presentaban también escapes de orina durante el acto sexual. Un elevado porcentaje que, si comparamos los dos tipos más habituales de incontinencia urinaria, esfuerzo y urgencia, resultó ser más frecuente en el grupo de mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo (un 36,1% frente al 20,1% de las mujeres con incontinencia de urgencia).

Consejos para combatir la incontinencia urinaria durante el sexo

1. Habla con tu pareja

Aunque te cueste hablar con naturalidad sobre el tema, la comunicación con tu pareja es esencial para no caer en malentendidos ni perpetuar una situación que no os beneficia a ninguno de los dos. Si el motivo por el que evitas las relaciones sexuales es el temor a sufrir un escape durante las mismas, házselo saber y pide a tu pareja que te brinde todo su apoyo para superar el problema.

2. Busca la ayuda de un especialista

Uno de los principales inconvenientes a la hora de solucionar las disfunciones del suelo pélvico (incontinencias, prolapsos, dispareunia, vaginismo, disfunción eréctil, etc.) es que la mayoría de las personas que las padecen suelen creer que es algo normal o, si piensan que no lo es, tienen gran dificultad para acudir a un profesional con quien compartir su problema.

Si tienes escapes de orina durante las relaciones sexuales, acude a tu médico para que este te dirija al profesional que considere oportuno. Si antes de acudir a la consulta del facultativo, le dedicas un tiempo a conocer cómo funciona tu vejiga rellenando tu propio calendario miccional (donde anotarás cuántas veces orinas al día, qué cantidad, en qué situaciones tienen lugar los escapes, etc.), la entrevista médica será mucho más productiva pues le estarás proporcionando valiosa información.

3. Acude a Fisioterapia de suelo pélvico

La reeducación perineal, de la mano de un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, tiene altas tasas de éxito en el tratamiento de los distintos tipos de incontinencia urinaria.

Una vez diagnosticado el origen de tu incontinencia, la Fisioterapia pone a tu disposición todo su abanico de técnicas pelviperineales que, en función de tus necesidades, estarán encaminadas a fortalecer y/o tonificar tu suelo pélvico, a trabajar tu musculatura abdominal profunda (el core), a reducir la sensación de urgencia, a reeducar tu hábito miccional, a cuidar tu postura, etc.

En ocasiones, para conseguir que el tratamiento de la incontinencia urinaria, coital o no, sea de éxito, es conveniente llevar a cabo un tratamiento interdisciplinar a través de la Psicología y la Fisioterapia, para dotar al paciente de todas las herramientas necesarias, tanto físicas como emocionales, frente a los escapes.

4. Controla la ingesta de líquidos y vacía tu vejiga antes del coito

Tener en cuenta la cantidad de líquido que ingieres a lo largo del día es básico para asegurarte una correcta hidratación, pero también para organizar la ingesta de cara a evitar los escapes de orina.

Muchas mujeres, por temor a la incontinencia urinaria, reducen drásticamente la cantidad de líquido que beben al día. Esta no es la solución, no debes eliminar el agua en tu vida diaria. Pero sí debes planificar en qué momento ingieres líquidos y qué tipo de líquidos tomas (sigue leyendo, en el punto 8 te cuento porqué ;)).

Evita beber agua una hora antes del coito, ya que la penetración causará más presión sobre tu vejiga y si esta está repleta de orina, te será más difícil contener las ganas de hacer pis. Por eso, es recomendable que acudas al WC antes de mantener relaciones sexuales y vacíes tu vejiga tranquilamente.

5. Mantén la calma

La ansiedad anticipatoria, esa desagradable sensación de nerviosismo que te genera pensar en el acto sexual y el temor a que se produzca un escape de orina, no te beneficia en absoluto.

Trata de mantener la calma (este es uno de los aspectos que se trabaja desde la Psicología para afrontar la incontinencia en el plano emocional), no proyectes negativamente en el futuro algo que no sabes si sucederá, y en lugar de angustiarte trata de crear un clima de confianza con tu pareja y, si te hace sentirte más cómoda y segura, ten a mano una toalla, papel higiénico o pañuelos desechables por si tuvieras que recurrir a ellos.

6. Entrena tu vejiga

Si has completado ya tu diario miccional (lo puedes descargar gratuitamente en nuestra sección de Guías), tienes en tus manos una valiosa información sobre cómo funciona tu vejiga: si orinas más en determinados momentos del día, en qué casos suelen producirse los escapes, si estos tienen que ver con una situación determinada de tu día a día o están condicionados por el líquido que ingieres, etc.

Cuando conoces tu patrón miccional, puedes ir reeducando tu vejiga con la ayuda de un profesional sanitario que te muestre, por ejemplo, cuándo y cómo anticiparte a los momentos en los que suelen ocurrir los escapes (vaciando previamente tu vejiga o dejando de ingerir líquido antes de ese momento concreto), cómo manejar la urgencia urinaria e intentar retrasarla, o cuándo suprimir esas visitas al WC en las que solo acudes para eliminar pequeñas cantidades de orina.

7. Ejercicios de Kegel

Los ejercicios de suelo pélvico te ayudarán a ganar control sobre tu musculatura perineal, mejorando tu capacidad para contener la orina, también durante las relaciones sexuales.

Cuando los músculos del suelo pélvico tienen una fuerza, un tono y una flexibilidad adecuados son capaces de contraerse y relajarse a voluntad (garantizando la continencia pero también la correcta eliminación de orina y evacuación de heces) y proporcionan más calidad en las relaciones sexuales que unos músculos debilitados o excesivamente tonificados y rígidos.

Si quieres que tus ejercicios de Kegel sean más eficaces, no olvides trabajar también tu musculatura abdominal profunda. Y si quieres ir más allá, prueba la gimnasia abdominal hipopresiva, una práctica que te proporcionará mayor corrección postural y te ayudará a tonificar tu suelo pélvico y tu faja abdominal, eso sí, siempre de la mano de un profesional acreditado.

8. Evita la cafeína y las bebidas o alimentos que pueden irritar la vejiga

Cítricos, bebidas carbonatadas, alcohol, alimentos picantes… pueden aumentar la actividad de tu vejiga y hacerte sentir ganas de orinar con más frecuencia y sin un llenado suficiente de la vejiga en la mayoría de los casos.

Y si no quieres estimular en exceso tu vejiga y hacerla más vulnerable a sufrir escapes, evita el café, las bebidas de cola y el té. En este post te explico porqué.

9. Vigila el sobrepeso y el estreñimiento

El impacto del estreñimiento sobre el suelo pélvico es un hecho que habrás de evitar si quieres cuidar la salud de tu musculatura perineal, más aún si sufres incontinencia urinaria.

Asimismo, el sobrepeso y la obesidad someten a las estructuras del suelo pélvico a un exceso de presión que deben contrarrestar día tras día. Esto tiene un efecto directo sobre la vejiga que, al igual que durante un embarazo ha de soportar el peso del feto y la placenta, en el caso de una persona con sobrepeso u obesidad, debe soportar el peso de los acúmulos grasos del abdomen.

Si quieres perder peso, no te pierdas este artículo sobre las mejores actividades físicas respetuosas con tu suelo pélvico.

10. Selecciona mejor las posturas

Explora y elige las posturas sexuales en las que sientas menos presión sobre tu abdomen y tu vejiga. La mayoría de las mujeres describen menor sensación de presión en las posiciones de lado y en cuadrupedia.

Esto es todo lo que quería contarte acerca de la incontinencia urinaria coital y las estrategias que puedes empezar a probar hoy mismo para plantarle cara a este problema que, de la mano de los profesionales adecuados, en la mayoría de los casos tendrá solución.

Si te ha gustado el post de hoy y crees que puede ayudar a otras personas, ya sabes, compártelo en las redes sociales.

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8 comentarios para Incontinencia urinaria durante el sexo: consejos para afrontarla con éxito

  1. Anonima Martes, 23 de junio de 2015 at 10:57 #

    Sabes algo sobre las glandulas de Skene?? son las que producen la eyaculacion femenina, en algunas mujeres en gran cantidad es descrito como una sensacion de ganas de orinar. Pero es diferente a la incontinencia urinaria coital. Como se diferencia? Si tienes incontinencia coital lo comun es tener tambien incontinencia al esfuerzo o en otros momentos del dia?

    • Laura Rojas Viernes, 26 de junio de 2015 at 17:05 #

      La denominada eyaculación femenina es, en efecto, diferente a la incontinencia urinaria coital, pues el líquido excretado no es orina y, además, coincide con el orgasmo. La incontinencia urinaria coital puede darse antes, durante o tras el orgasmo. Además, las mujeres que presentan escapes de orina durante las relaciones sexuales suelen presentar también, como muestra el estudio, una incontinencia urinaria de base, ya sea de esfuerzo o de urgencia. Muchas gracias por tu aportación. Un saludo.

      • Anonima Jueves, 9 de julio de 2015 at 13:49 #

        Muchas gracias a ti por la aclaración. 🙂

  2. Carla Miércoles, 6 de enero de 2016 at 5:05 #

    Hola Laura!
    Primero que nada, muchísimas gracias por el sitio web, es un trabajo excelente el que hacen! Para las que padecemos estos síndromes tan molestos, es un alivio ver que alguien por fin atiende a nuestra llamada urgente a la puerta del baño, jaja.
    Yo padezco incontinencia urinaria mixta debido a una mielitis transversa que me dejó con la vejiga hiperactiva, tal como lo comentaste más arriba. Esto fue hace 3 años, y con mis terapias, he hecho todo lo que pusiste en el post. Incluso tomo medicamentos para neutralizar mi detrusor y mi esfínter.
    Y me sucede muy seguido que en mis relaciones sexuales tengo escapes de orina (de repente muy groseros) durante el orgasmo. Bueno, también puede suceder antes o después, que pueden ser prevenidos inmediatamente antes si es que se cambia de posición o la cadencia del coito. Pero desgraciadamente los que ocurren durante el orgasmo son imposibles para mí de prevenir, porque claro, una quiere tener tanto ese orgasmo! Y bueno, no le he dicho aún a mi novio ya que cuando ocurren, los disimulo como si fuera una eyaculación femenina, junto a mi orgasmo :/
    Por lo que lo único que puedo hacer para prevenirlo, es no tener el tan cotizado orgasmo.
    ¿Hay alguna manera en la que me puedas ayudar?
    Muchísimas gracias,
    ¡Grande, Laura!

    • Laura Rojas Martes, 12 de enero de 2016 at 13:03 #

      Hola Carla!
      Muchas gracias por compartir con nosotras tu caso, seguro que sirve de ayuda a muchas otras mujeres, y gracias también por tus palabras sobre nuestro proyecto. Lamentablemente, por esta vía no me es posible ayudarte mucho más en la pregunta que me planteas, ya que necesitaría información sobre ti que sólo puede obtenerse de una entrevista personal y una valoración física completa. ¿Actualmente acudes a fisioterapia de suelo pélvico? ¿Sigues realizando ejercicios para entrenar la musculatura perineal? Si quieres, escríbenos a info@ensuelofirme.com para intentar localizar un profesional cercano a tu lugar de residencia que te ayude a resolver tu problema. Un abrazo!

    • Dora Lunes, 19 de septiembre de 2016 at 9:20 #

      ¿Y si realmente estás eyaculando?

      • Carla Martes, 20 de septiembre de 2016 at 21:17 #

        Hola Dora,

        Puede ser que sean ambos, no niego esa posibilidad.
        He investigado harto en el tema, yo creo que con una vejiga hiperactiva deben ser ambos, porque hay veces que no va junto al orgasmo, sino que es durante la penetración. Habrá que seguir en tratamientos!

        Saludos!

  3. Carla Miércoles, 13 de enero de 2016 at 4:07 #

    Gracias Laura!
    Estuve haciendo terapias hace un tiempo (año y medio más o menos), pero actualmente sólo hago los hipopresivos y los kegel de vez en cuando, me los enseñó una kine en la terapia de suelo pélvico, pero actualmente no estoy tomando ninguna terapia. Es necesaria mucha energía tanto emocional como física para ir de una terapia en otra cuando de problemas neurológicos se trata. Tener las expectativas altas siempre (para mantener el espíritu vivo!), suele cansar a menudo, sobre todo si las puertas que uno toca se abren muy poquito. Estaba pensando en pasar a la acupuntura, para tratar también el sistema urinario, qué crees?
    Escribiré de inmediato al correo que me diste!
    Un abrazo a la distancia!

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