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Faja postparto o cinturon pelvico

¿Faja postparto abdominal o cinturón pélvico? ¡No los confundas!

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¿Conoces la diferencia entre una faja postparto abdominal y un cinturón pélvico?

¿Sabes que el uso prolongado de la faja abdominal está generalmente desaconsejado por los profesionales expertos en fisioterapia uroginecológica y obstétrica?

¿Y que la eficacia del cinturón pélvico, más allá del postparto, tiene otros usos como tras una histerectomía, en casos de prolapso o incontinencia urinaria de esfuerzo?

¿Y que además está demostrado con estudios científicos?

Todo se resume en dos palabras: estética vs terapéutica.

Y te voy a explicar por qué.

Tras el parto convergen en el cuerpo de la mujer varias circunstancias.

Por un lado, los niveles de la hormona relaxina, que se han multiplicado por diez en los últimos meses, van a permanecer altos hasta unas ocho semanas después del parto.

Esta hormona es la responsable de la relajación o laxitud de las articulaciones, lo cual sirve para permitir la movilidad de la pelvis y la apertura del canal vaginal por el que debe nacer el bebé.

Independientemente de si el parto ha sido por cesárea o vaginal, esta hormona se encuentra presente en el cuerpo de la madre en niveles muy superiores a otros periodos de su vida.

Si el parto ha sido vaginal, la pelvis se ha ensanchado en ese momento para permitir el paso del bebé.

En ambos casos, los huesos de la pelvis se encuentran más laxos y más móviles que de costumbre.

Por otra parte, tras soportar el peso de nueve meses de embarazo y un parto, que ha podido ser más o menos traumático dependiendo de si ha habido uso de fórceps, episiotomía, etc., los tejidos y músculos del suelo pélvico están más distendidos, más debilitados y muy probablemente con mucha menos fuerza que antes del embarazo.

Igualmente, los músculos del abdomen se han distendido, los rectos se han abierto originando una diástasis, en muchos casos, y el volumen que ha alcanzado tu tripa va a tardar en remitir.

Si además has cogido algunos kilos de más durante el embarazo, ya tenemos todos los ingredientes necesarios para encontrarte en alerta máxima por altísimo riesgo de disfunciones del suelo pélvico: incontinencia urinaria, de gases, incontinencia fecal, prolapso, etc.

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Tras el parto, por lo tanto, nos encontramos con un posible sobrepeso, unas articulaciones laxas y más móviles y unos músculos del abdomen y del suelo pélvico distendidos y debilitados, es decir, en estos momentos la pelvis y el suelo pélvico son muy vulnerables, así que debes evitar cualquier situación que los ponga aún más en riesgo y debes comenzar a preparar su recuperación lo antes posible.

Lo ideal es acudir a tu matrona o fisioterapeuta especialista en suelo pélvico quien deberá realizarte una valoración y prescribirte unas pautas, ejercicios y ayudas para que esa recuperación sea lo más rápida y efectiva posible.

Es importantísimo que evites cualquier situación que provoque una hiperpresión en tu suelo pélvico: abdominales tradicionales (en este post te explicamos algunos de los abdominales tradicionales más perjudiciales para tu suelo pélvico y que pueden llegar a provocar un prolapso), estreñimiento, levantar pesos de manera incorrecta (échale un vistazo a este otro post para aprender cómo debes levantar peso), posturas inadecuadas, etc.

Faja abdominal postparto

Lo más atractivo, fácil y rápido tras el parto, con una situación de un probable sobrepeso, una tripa todavía voluminosa y molestias, es usar una faja abdominal que disimule de manera inmediata la barriga y nos proporcione algo de estabilidad, pero debes saber que su uso prolongado puede resultar más perjudicial que beneficioso.

Cada vez hay más traumatólogos y fisioterapeutas que recomiendan no inmovilizar una parte del cuerpo cuando ésta ha sufrido un esguince o una distensión, de hecho, cada vez se ven menos escayolas cuando no existe una rotura de huesos, claro está.

Todos hemos comprobado la evidente pérdida de masa muscular tras quitar una escayola o una venda de compresión llevada durante un largo periodo de tiempo y comparar ese brazo o esa pierna con el otro que no lo ha llevado.

La decisión de no inmovilizar o escayolar se debe a que para una recuperación más rápida y eficaz es necesario que haya una buena circulación sanguínea y los músculos trabajen poco a poco para fortalecerse y recuperar su tono y funciones lo antes posible.

Esto se ve dificultado y ralentizado si inmovilizamos ese músculo.

En el postparto pasa exactamente lo mismo: ha habido una distensión de los músculos del abdomen y de los del suelo pélvico.

Si no permitimos su movilidad y trabajo, tardarán mucho más en recuperarse y las fajas abdominales lo que hacen es precisamente inmovilizar y suplir en cierta medida el trabajo que deben realizar los músculos del abdomen, que pueden llegar incluso a debilitarse aún más.

Además, si ceñimos y apretamos el contenido abdominal, el core, que es como un globo inflado que se sitúa desde el diafragma hasta el suelo pélvico, ya sea con una faja abdominal o con ropa ajustada, por el centro de ese globo, ¿por dónde crees que va a tender a salir?

Efectivamente, hacia arriba y hacia abajo.

Es decir, va a producirse una hiperpresión hacia los músculos del suelo pélvico que los va a tensar y debilitar aún más de lo que ya estén.

En resumen, la faja postparto abdominal se puede usar puntualmente pero no de manera continuada y prolongada.

Si tienes un evento especial y debes ponerte tu vestido favorito, ponte una faja abdominal para ese evento ocasional, pero no lo hagas diariamente durante horas con la intención de recuperar tu abdomen antes.

En cualquier caso, esto es una recomendación genérica.

Siempre debes consultar tu caso con tu matrona o fisioterapeuta de suelo pélvico, pues como siempre, hay excepciones y en casos de hernias umbilicales o diástasis graves sí se recomiendan fajas abdominales pero el tiempo y los días que debes llevarla puesta debe estar supervisado y prescrito por ese profesional sanitario especializado.

El cinturón pélvico o cinturón postparto

El cinturón postparto o cinturón pélvico es una cincha elástica y regulable que se coloca rodeando la pelvis por debajo de las espinas iliacas, los huesos de las caderas, y que se usa tanto en el embarazo, como en el postparto, como en otros casos de riesgo de disfunciones del suelo pélvico, por ejemplo tras una histerectomía, o en casos de debilidad de esta musculatura o de la abdominal, como el prolapso o la incontinencia urinaria de esfuerzo.

Su uso resulta también muy útil para deportistas que practican deporte de impacto, en caso de dolores de espalda o para proteger tanto la espalda como el suelo pélvico en trabajos que impliquen el transporte frecuente de peso o permanecer de pie durante largos periodos de tiempo.

Cinturon pelvico

El cinturón pélvico Physiomat ha sido desarrollado en base a los estudios y trabajos de la prestigiosa doctora y fisioterapeuta francesa Bernadette de Gasquet, autora de los libros: Abdominales: Detén la masacre o Perinée Arretons le massacre, entre otros best sellers de la Fisioterapia de suelo pélvico, el embarazo y el postparto.

El cinturón pélvico tiene la capacidad de corregir y provocar una postura adecuada que consigue proteger el suelo pélvico de hiperpresiones y la zona lumbar de hiperlordosis, sin privar de movimiento a la pelvis o a la espalda.

Es decir, el cinturón pélvico fuerza a adoptar una postura correcta.

Al contrario que los cinturones lumbares que inmovilizan la espalda y dan un soporte pasivo, el cinturón pélvico estabiliza la articulación sacro iliaca y reposiciona la pelvis, aumenta la amplitud dinámica y la resistencia haciendo trabajar la musculatura dorsal, abdominal y pélvica.

Está comprobado mediante estudios científicos que su uso disminuye la hiperlordosis, provoca una corrección del centro de gravedad (que se ha visto modificado a causa del embarazo o por hábitos posturales incorrectos) y de los apoyos plantares, un aumento de la estabilidad y de la fuerza distal.

Shrinkxhips faja postparto cinturon pelvico

La postura que se consigue con su uso afecta directamente a la cincha abdominal, reforzando el transverso abdominal inferior, es decir el core, reposicionando las vísceras hacia arriba y consiguiendo tonificar toda la musculatura abdominal profunda, proteger el suelo pélvico y estimular la tonificación perineal.

Gracias al reposicionamiento de la pelvis y la posición del esternón, el diafragma tiene más movilidad, las respiraciones son más profundas y menos subóptimas, la circulación sanguínea mejora, la columna se elonga, los músculos de la espalda se fortalecen y las fuerzas que generan los esfuerzos (levantar un peso, dar un salto, estornudar, toser, reír,…) se dirigen hacia la zona del sacro y no hacia el suelo pélvico, lo cual constituye una grandísima protección contra los prolapsos y tras una histerectomía.

Este tipo de cinturones son una réplica de los que se llevan utilizando desde hace siglos en la danza del vientre, las artes marciales o el levantamiento de peso.

La colocación correcta del cinturón pélvico es muy importante. En ningún caso se debe colocar a nivel lumbar o abdominal.

El cinturón pélvico se coloca horizontalmente sobre la pelvis, a nivel del sacro por detrás y justo por encima de la articulación femoral y de la sínfisis púbica.

Cinturón pélvico durante el embarazo

Este es un periodo en el que el cuerpo de la mujer Faja postparto cinturon pelvicose ve sometido a una dura prueba no sólo por el peso y dimensiones que adquiere el abdomen, sino también por la hiperlaxitud de las articulaciones provocada por la relaxina, hormona cuyos niveles habituales se multiplican por diez en los últimos meses de embarazo.

El cinturón pélvico, que como hemos comentado no debe confundirse con una faja abdominal ni con un cinturón lumbar, debe colocarse por encima de los huesos de la pelvis y está especialmente indicado durante el embarazo en caso de:

  • Dolores de la parte baja de la espalda: sacroilíacos y lumbares.
  • Problemas circulatorios.
  • Hipermovilidad de la sínfisis púbica.
  • Dolores de ligamentos.
  • Sensación de pesadez.
  • Urgencia e incontinencia urinarias.
  • Contractilidad uterina.

Durante todo el periodo que dure el embarazo, el cinturón pélvico, como norma general, puede ser utilizado sin límite de tiempo y también en el postparto, especialmente durante los veintiún días posteriores al parto.

Cinturón pélvico postparto

El cinturón pélvico está también muy recomendado en el postparto, para mejorar diversos síntomas como:

Cinturon pelvico Physiomat

  • Dolores de espalda, cervicales o riñones.
  • Dolores de la parte baja de la espalda: sacroilíacos y lumbares.
  • Dolores en la sínfisis púbica.
  • Sensación de pesadez.
  • Incontinencia urinaria.
  • En caso de cesáreas para aliviar la tensión de la cicatriz.

Otros casos de uso recomendado del cinturón pélvico

  • Tras intervenciones quirúrgicas abdominales y pélvicas: histerectomía, prolapso o hernias.
  • En casos de hiperlaxitud.
  • Trabajadores o deportistas con altas posibilidades de prolapso que ponen en riesgo su suelo pélvico por permanecer de pie mucho tiempo o por transportar peso muy a menudo.
  • Deportistas que solicitan una gran movilidad de la espalda y la pelvis (tenistas, esquiadores,…).
  • Mujeres con incontinencia de esfuerzo.

Espero que con el post de hoy te haya conseguido aclarar todas las dudas que pudieras tener sobre la recomendación o no del uso de la fajas abdominal postparto y su diferencia con el cinturón pélvico.

Como de costumbre, te recordamos una vez más que todos los consejos y recomendaciones que damos son de carácter genérico y nunca debes usarlos en sustitución de la prescripción que realice un profesional sanitario especializado sobre tu caso concreto.

Si te ha gustado el post de hoy y crees que puede ayudar a más mujeres, ya sabes, compártelo en las redes sociales.

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10 comentarios para ¿Faja postparto abdominal o cinturón pélvico? ¡No los confundas!

  1. susana Martes, 28 de julio de 2015 at 10:14 #

    Hola donde podría conseguir el cinturón posparto?estoy operada de un prolapso de vejiga y me gustaría conseguirlo gracias

  2. susana Martes, 28 de julio de 2015 at 10:19 #

    Donde podría conseguir el cinturón post parto estoy operada de un prolapso de vejiga y me gustaría conseguirlo gracias

  3. Noe Viernes, 27 de mayo de 2016 at 21:14 #

    Excelente página. Estoy embarazada de 28 semanas y en mi embarazo anterior la doctora me hizo usar la faja durante 3 meses. No sé si fue porque fue cesárea, pero me quedó mucho más flojo todo. Me costó retomar tonicidad en el abdomen y ahora estaba en duda si después de mi parto tendría que usar también faja. Gracias!

  4. Karem Jueves, 2 de junio de 2016 at 18:41 #

    Me encantó. Soy fisio en Ecuador y me estoy especializando en uroginecología pues mi país este área es muy desconocida. Cambiar la idea a las mujeres de no usar fajas, sí me ha costado explicar, pero gracias a este artículo me ha dejado más claro las cosas. Lo he compartido con muchas personas. Deberían exportar estos cinturones a Ecuador. Saludos

  5. Elena Miércoles, 15 de junio de 2016 at 16:25 #

    Tengo una duda de la colocación del cinturón pélvico durante el embarazo. La primera banda, la que rodea el cuerpo ¿hay que apretarla, o simplemente se coloca y son las otras dos bandas las que hay que apretar?

    • Laura Rojas Lunes, 11 de julio de 2016 at 11:05 #

      Hola Elena:
      Muchas gracias por plantearnos esta cuestión. El primer ajuste ha de tener una cierta tensión, es decir, no hay que ponerlo holgado, pero tampoco comprimiendo en exceso. Será en el segundo ajuste -el que realizamos con las bandas laterales- en el que demos la tensión final que nos proporcione la presión adecuada en las articulaciones de la pelvis, sin producir molestias. De ser así, de molestarnos, hay que aflojar la tensión de este ajuste. Espero haberte ayudado. Un fuerte abrazo!!

  6. sonia Martes, 21 de junio de 2016 at 11:32 #

    Hola, me servirá la misma talla para el embarazo y para el postparto? Yo uso normalmente la 38-40 y no se si coger el de de talla +40 o -40? También tengo diástasis abdominal. Igual es recomendable?

    • María Lunes, 11 de julio de 2016 at 13:25 #

      Hola Sonia, sí, la misma talla sirve durante el embarazo y en el postparto. En tu caso sería la Physiomat Tonic, al tener una 38-40 antes del embarazo. El cinturón pélvico ayuda a corregir la alineación de la pelvis y reforzar los músculos profundos del abdomen, con lo cual, es beneficioso en caso de diástasis de rectos, pero, siempre, en todos los casos, recomendamos acudir a un especialista que nos prescriba un tratamiento global y personalizado y confirme que el producto que queremos usar nos va a beneficiar y va a complementar ese tratamiento que él/ella nos prescriba. Un saludo!

  7. Gramos Jueves, 15 de septiembre de 2016 at 15:35 #

    Hola, me gustaría saber a partir de cuándo, después de dar a luz, se puede llevar el cinturón, cuántas horas al día es recomendable y hasta cuánto tiempo después del parto debe ponerse.
    Gracias! Superinteresante el post!

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