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Dilatadores vaginales que son como usarlos

Dilatadores vaginales: qué son y cómo se usan

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Qué son los dilatadores vaginales, cuándo están indicados, cómo se deben usar para sacarles el máximo partido o si hay que tomar alguna precaución son algunas de las dudas que nos hacéis llegar a las que vamos a intentar darles una respuesta en el post de hoy.

Siempre que tenemos oportunidad solemos insistir en que no todos los problemas de suelo pélvico son debidos a la debilidad de estos músculos ni todas las disfunciones relacionadas con esta parte del cuerpo se solucionan practicando cientos de ejercicios de Kegel.

Cada caso es diferente, requiere de un tratamiento personalizado prescrito por un profesional especializado y el objetivo fundamental que deberá perseguir ese tratamiento, para preservar la salud de los músculos del suelo pélvico, será conseguir y mantener durante toda la vida un “normotono”, es decir un equilibrio, ni unos músculos débiles ni hipertonificados.

Alcanzar y mantener el equilibrio en la fuerza, el tono y la elasticidad es la garantía de salud de cualquier músculo de nuestro cuerpo.

Muchos casos de dolor pélvico, dolores en la zona lumbar o en las caderas, además de dolor en las relaciones sexuales, vaginismos y dispareunias, entre otras disfunciones, tienen relación directa con la existencia de hipertonía, esto es, una excesiva tensión en el suelo pélvico.

La hipertonía del suelo pélvico puede provocar dolor lumbar o pélvico

La hipertonía del suelo pélvico puede ser el origen del dolor lumbar, de caderas o pélvico.

Qué son los dilatadores vaginales

Los dilatadores vaginales son unos dispositivos de terapia progresiva que complementan el tratamiento prescrito por un ginecólogo, oncólogo, sexólogo, fisioterapeuta especializado en suelo pélvico, etc., que pueden ayudar a prevenir y conseguir una mejoría en los síntomas de una serie de problemas relacionados con el suelo pélvico como pueden ser:

Vagiwell-dilatadores-vaginales

  • Acortamiento de la vagina tras una histerectomía u otra cirugía ginecológica.
  • Pérdida de elasticidad en los tejidos de la vagina tras un tratamiento de radioterapia.
  • Espasmo muscular en el suelo pélvico por una excesiva tensión o debido a un suelo pélvico hiperactivo.
  • Dolor en las relaciones sexuales o dispareunia, principalmente el vaginismo.

Beneficios del uso de dilatadores vaginales

Cuando se trata el vaginismo, se suele requerir a un abordaje interdisciplinar para conseguir averiguar las causas físicas y emocionales que originan la contracción excesiva y/o inconsciente de los músculos del suelo pélvico.

Con la terapia de inserción de dilatadores vaginales unida a los ejercicios de contracción-relajación que se deben aprender a realizar correctamente, la mujer irá desarrollando más y mejor control sobre los músculos de su suelo pélvico simulando en la vagina un entorno similar al de la penetración sexual.

Es decir, los dilatadores vaginales no sólo estiran los músculos y tejidos del suelo pélvico, sino que, con la orientación y unas directrices claras por parte del terapeuta, también pueden ayudar a identificar y mejorar las motivaciones psicológicas que provocan el espasmo de estos músculos reentrenando la respuesta de la mente y del cuerpo a la sensación de tener algo en la vagina.

Los principales beneficios que aporta el tratamiento complementario con dilatadores vaginales son:

  • Mejorar las sensaciones físicas y disminuir el dolor durante las relaciones sexuales.
  • Relajar los tejidos cicatrizados tras una intervención quirúrgica ginecológica que ha acortado la vagina o retraído la cicatriz.
  • Reducir la tensión muscular o espasmos propios del vaginismo.
  • Hacer posibles las relaciones sexuales con penetración, el uso de tampones o incluso las exploraciones ginecológicas.
  • Prevención de las fibrosis tras la radioterapia pélvica.

Dilatadores vaginales que son y como usarlos

Cómo usar los dilatadores vaginales

El uso de dilatadores vaginales siempre debe estar prescrito por un profesional sanitario tras realizar un diagnóstico personalizado y será este profesional quien registre la evolución y adapte las directrices de tiempo de uso, frecuencia, etc.

Las recomendaciones que vas a encontrar aquí son una mera información genérica.

Normalmente los dilatadores vaginales se presentan en forma de kits que reúnen varios dispositivos fabricados en plástico o silicona de grado médico de diferente tamaño y grosor para facilitar un avance gradual en el tratamiento.

  • Selecciona el de menor tamaño y grosor.
  • Reserva un momento de intimidad en una habitación donde te sientas cómoda y nadie ni nada te moleste.
  • Lava con agua templada y jabón el dilatador vaginal que vayas a usar y mantenlo en una toalla caliente durante unos cinco o diez minutos para que alcance una temperatura cálida, no demasiado caliente.
  • Tumbada boca arriba, coloca almohadas o cojines bajo tus piernas permitiendo que éstas estén dobladas, elevadas y, sobre todo, completamente relajadas.
  • Pon en práctica muy despacio la respiración profunda diafragmática y las técnicas de relajación del suelo pélvico que te detallamos en este artículo. Observa cómo tu barriga se eleva con cada inhalación y baja con cada exhalación.
  • Presta especial atención al ritmo del suelo pélvico y su conexión con el diafragma. Visualiza esa área y cómo se abre y extiende con cada exhalación.
  • Muy suavemente contrae y relaja tus músculos del suelo pélvico. Practica los ejercicios de Kegel inversos.
  • Usa una pequeña cantidad de lubricante de base agua para facilitar la introducción del dilatador vaginal.
  • Inserta gradual y suavemente el dilatador vaginal hasta el punto en el que comiences a sentir dolor. No lo fuerces más allá. Debes tolerar bien la inserción del dispositivo notando algo de presión pero sin sentir dolor mientras sigues respirando de manera relajada y profundamente.
  • Para alargar y elastificar los tejidos, una vez insertado el dilatador vaginal, y siempre que no se produzca dolor, puedes intentar estas técnicas:
    • Incrementar suavemente la profundidad de inserción.
    • Rotar el dilatador.
    • Mover hacia adentro y hacia afuera suavemente mientras se presionan las paredes vaginales.
    • Masajear la zona en un movimiento circular, moviendo hacia adelante y hacia atrás, hacia la derecha y hacia la izquierda buscando puntos de mayor tensión y/o dolor.
    • Mantener una suave presión sobre los puntos de mayor tensión y dolor durante un minuto máximo.
  • Progresar hacia el siguiente tamaño de dilatador, una vez el cuerpo tolere sin ninguna molestia ni dolor la inserción de un tamaño determinado.

Aunque, como he reiterado antes, se debe consultar al terapeuta cuál es la frecuencia y tiempo más apropiada para nuestro caso particular, generalmente, se debería intentar usar el dilatador durante unos cinco o diez minutos unas tres veces a la semana, aunque las primeras veces es muy probable que las sesiones duren bastante menos.

Precauciones que se deben tomar al usar dilatadores vaginales

  • Evita el uso de los dilatadores vaginales en caso de infección vaginal o pélvica.
  • No fuerces nunca tu cuerpo hasta sentir dolor. Debes notar presión pero no dolor.
  • No continúes con el uso de dilatadores vaginales y consulta a tu especialista si tras su uso aparece sangre, dolor o un excesivo flujo vaginal.
  • Tras un tratamiento de radiación o una cirugía obstétrica es estrictamente necesario seguir las directrices médicas en cuanto al momento en el que empezar con esta terapia complementaria, su frecuencia y duración.
  • Limpia y seca cuidadosamente tus dilatadores vaginales antes y después de cada uso.

Recuerda que en los casos de vaginismo, donde las causas pueden ser no sólo físicas, un tratamiento completo no se limita al mero estiramiento de los músculos y tejidos, sino que hay que abordar los motivos de una manera interdisciplinar.

Es importante también plantearse la implicación de la pareja a la hora de lograr una mejor comprensión del problema y lograr los mejores resultados del tratamiento a todos los niveles, tanto físico como emocional.

Para concluir, insistir en la necesidad de acudir a un profesional médico, ginecólogo o fisioterapeuta especialista en suelo pélvico para acertar en el diagnóstico particular y en el tratamiento personalizado, pues los resultados pueden ser muy positivos.

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3 comentarios para Dilatadores vaginales: qué son y cómo se usan

  1. nati Jueves, 14 de abril de 2016 at 21:27 #

    Muy buena información

  2. CONSTANZA Domingo, 31 de julio de 2016 at 22:10 #

    Exclente y práctico.

  3. mercedes Miércoles, 3 de agosto de 2016 at 16:51 #

    Muy buena información. En mi caso muy práctica, comenta cosas que ignoraba.

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